24.10.08
Telarañas
Un pedazo de ella inundaba su paz, como una telaraña. Recuerdos. Eligió cerrar los ojos para imaginarla casi siempre. Eligió entregarse y probar, pero ya no estaba tan seguro. Ahora la costumbre de recordarla era amarga. Algo se estaba vaciando, goteaba de a poco, desde lo más hondo de la relación: se derretían. Tenía un mal presentimiento, siempre le pasaba antes del final, y no quería... "No de nuevo... por favor!" gimió.
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