¿Cómo pueden dos corazones rotos llegar a ser uno al encastrarse (perfectamente) sus astillas?
Cada día me lo pregunto sin cansarme de comprobar cómo se complementan mientras te beso.
Así que podés soplarme tranquilo, ya no estoy hecha de humo, solidifiqué enteras mis moléculas para quedarme al lado tuyo.
(nunca dejes de venir que no dejarás de encontrarme)
Amor, te amo.