Monotonía: sentada en el rincón de la sala, cansada de jugar a la calecita con los dedos gordos y las manos entrelazadas.
Pesar: algún día sería alguien y dejaría de esperar que su nombre apareciera en la cartelera del cine.
Añoranza: algún día sería alguien y alguien más la esperaría, alguien normal, desconocido y especial, protagonista y secundario.
Desición: mientras tanto, saldría a corretear por pastos siempre verde bajo la intemperie de un cielo inestable, impredescible, pero con la certeza de estar siendo su propia musa. Sí... era totalmente capaz, y lo haría. Era la hora...
Un peut-être desde adentro la llanaba de esperanza porque hoy estaba de estreno.