17.5.09
Ser Dos.
Es eso que se desprende de tu piel,o tal vez lo que te ilumina cuando la luz ya no nos sorprende, me enamora tu presencia, es el estar en mi conciencia, nadie sabrá nunca como somos, nadie te verá como yo lo hago, nadie sospechará tu dulzura, me dejo amar por tus suspiros, te refugio en mi regazo, millones de momentos felices que voy dejando entre tus manos, que enamorarme es un trabajo de 24 horas y ya se va sientiendo, que el tiempo se pasa más rápido, que para devolverte no me alcanza y ser tuya no es en vano.
13.5.09
Ser
La cama vacía te extraña. La presencia de tu ser se esconde en los rincones más inóspitos. Hay un puñado de suspiros entre los pliegues de la sábana y retazos de susurros en la cabecera. Sos hermoso debajo de la luz o por encima de la sombra, del derecho y del revés, cuando te ves inconcluso y perdido en mi mirada. "Je t'aime aussi", mi cuerpo te reclama.
7.5.09
Lejano.
Sos una obra en construcción, sabor de coco y cerveza con maní. El tiempo sabrá enseñarte, demolerte y encausarte. Nada es premeditado, nada puede ser planeado, ni la vida, ni el amor, ni la guerra. Quien no arriesga no gana, quien se tira a lo seguro volverá a sentir el cimbronazo otra vez, porque el universo está hecho de temblores. El destino es una puta, lo sé. Tu cabeza una madeja de lana, las idas y venidas de tu vida incoclusa te despeinan. Nunca quisiste lastimar a nadie, pero no supiste querer. Cuántas aguas te hacen falta cruzar para aprender, es cosa tuya. Yo no lo sé, nunca lo sabré pero viviré intentando recordar tu paz en mi memoria. Vete, sé feliz y crece, al fin vuela. Comprobarás que es efímero el mundo en su medida, que las personas son de juguete y las casitas de cartón, que yo tenía razón, que el cielo te deaparece. Eres perdonado y libre, lejos vas, el mundo espera.
4.5.09
Very Good
Los amigos compinches. El verde bar. Las sonrisas. Las palabras. El primer beso. La buena música. Los paseos. Los perros. La calle de atrás. La tarde. Las boinas. Las hamacas. Las risas. Los graffittis de la plaza. La noche. La Luna. La luz naranja de neón. Los besos afrancesados en la puerta de entrada. El silencio. Las miradas. La habitación. Los abrazos. La tele. Las películas trilladas. Los Simpson a cualquier hora. El chocolate. Las caricias. Las cosquillas. Los oyuelos. Los suspiros. Vos.
1.5.09
Cést la vie.
Un alo amarillo, complementariamente violáceo y la magia de sus besos afrancesados lo idiotizaron. Hoy es ella, hoy y para siempre ella, la dama celeste en sus sueños, la que estira las sábanas después de amar.
Un destello imantado en su mirada, el naranja en su andar y la certeza en la piel de corresponderle. Desde hoy ya no será él, será éste otro, el caballero que la rescate de su alcoba, el de las serenatas a los pies de su ventana, el que le ormiguellee las entrañas.
-Nunca te dejaré ir.
-Prometélo.
-Lo prometo, pero vos entonces ¿en dónde estás?
-Yo estoy con vos, si vos estás conmigo.
Un destello imantado en su mirada, el naranja en su andar y la certeza en la piel de corresponderle. Desde hoy ya no será él, será éste otro, el caballero que la rescate de su alcoba, el de las serenatas a los pies de su ventana, el que le ormiguellee las entrañas.
-Nunca te dejaré ir.
-Prometélo.
-Lo prometo, pero vos entonces ¿en dónde estás?
-Yo estoy con vos, si vos estás conmigo.
12.4.09
El Escritor sobre El Escritor
(largo e pianissimo siempre)
Cuando el escritor empieza a escribir en un cuaderno nuevo siempre se pregunta si podrá narrar una buena historia. De antemano sabe que podrá redactarla bien, que no se equivocará en los signos de puntuación y que no cometerá (demasiadas) faltas de ortografía.
También sabe de antemano, y lo ejecutará a la perfección, todos sus vicios de escritor, los cuales son varios, a saber: abrir el cuaderno y abanicar las hojas para que no haya ninguna pegada; revisar si la lapicera fuente con la que escribirá tiene tinta porque si tiene poca no pasa al siguiente paso hasta no haber encontrado un nuevo cartucho y tenerlo listo sobre la mesa; lo que nos lleva al paso siguiente, prepara té, busca cigarrillos, pone todo en la mesa ratona del living, se sienta en el piso, empieza a fumar, abre el cuaderno, destapa la lapicera fuente, da un sorbo al té, levanta la vista, piensa la mejor oración, y empieza a escribir.
Después va superponiendo uno y otro paso hasta que queda conforme con lo escrito. El conformismo en su caso es una medida de lo más difícil porque quisiera escribir como Soriano, como Cortázar, como Chandler, pero sabe que escribe como cualquier hijo de vecino que abusa de la aliteración, y lo peor es que escribe intentando sonar como Soriano, como Cortázar, como Chandler; aquí es dónde mejores cosas escribe y dónde más a gusto se siente, pero cómo es un ratón de biblioteca, que toma vino y sale con chicas, bien sabe que jamás llegará a empardar a todos los que leyó.
Más aún, cree que lo que escribe ya lo escribió alguien antes y mucho mejor que él. Pero no se rinde y sabe que las musas pueden aparecer en cualquier momento, por eso el siempre trata de estar escribiendo, no sea cosa que la inspiración lo encuentre comiendo una grande de muzzarella.
Antes solamente podía escribir de noche y acompañado por una copa de vino, preferentemente tinto y necesariamente cavernet sauvignon. Éstos hábitos cambiaron después de cinco meses a dietas por unos cálculos en la vesícula que lo tenían a mal traer y entonces se volcó al té a falta de algo más fuerte. Lo bueno de este cambio es que dejó de escribir "oscuro" para escribir simplemente lo que le viene en gana sin estar oscurecido por el vino y sin escribir cosas que ni él mismo entendía al otro día.
Pero también pasa muchos días sin poder escribir ni siquiera su nombre en las paredes del baño de la cancha de Boca juniors. Cuando llegan estos momentos sabe darse un tiempo para volver a cargarse de historias para escribir. Antes solía molestarse por no poder escribir y maldecía su suerte, su imaginación y su futuro como escritor. Hoy ya no lo hace, él sabe que no es un escritor, esa palabra y esa profesión le suenan muy grandes. Él solamente es un tipo desesperado por decir cosas y lo dice como puede con lo que tiene a mano, en este caso un cuaderno y una lapicera.
Al fin y al cabo, uno escribe por no hacer algo peor...
Pablo Martín Dicugno (Chupetines de Colores)
Cuando el escritor empieza a escribir en un cuaderno nuevo siempre se pregunta si podrá narrar una buena historia. De antemano sabe que podrá redactarla bien, que no se equivocará en los signos de puntuación y que no cometerá (demasiadas) faltas de ortografía.
También sabe de antemano, y lo ejecutará a la perfección, todos sus vicios de escritor, los cuales son varios, a saber: abrir el cuaderno y abanicar las hojas para que no haya ninguna pegada; revisar si la lapicera fuente con la que escribirá tiene tinta porque si tiene poca no pasa al siguiente paso hasta no haber encontrado un nuevo cartucho y tenerlo listo sobre la mesa; lo que nos lleva al paso siguiente, prepara té, busca cigarrillos, pone todo en la mesa ratona del living, se sienta en el piso, empieza a fumar, abre el cuaderno, destapa la lapicera fuente, da un sorbo al té, levanta la vista, piensa la mejor oración, y empieza a escribir.
Después va superponiendo uno y otro paso hasta que queda conforme con lo escrito. El conformismo en su caso es una medida de lo más difícil porque quisiera escribir como Soriano, como Cortázar, como Chandler, pero sabe que escribe como cualquier hijo de vecino que abusa de la aliteración, y lo peor es que escribe intentando sonar como Soriano, como Cortázar, como Chandler; aquí es dónde mejores cosas escribe y dónde más a gusto se siente, pero cómo es un ratón de biblioteca, que toma vino y sale con chicas, bien sabe que jamás llegará a empardar a todos los que leyó.
Más aún, cree que lo que escribe ya lo escribió alguien antes y mucho mejor que él. Pero no se rinde y sabe que las musas pueden aparecer en cualquier momento, por eso el siempre trata de estar escribiendo, no sea cosa que la inspiración lo encuentre comiendo una grande de muzzarella.
Antes solamente podía escribir de noche y acompañado por una copa de vino, preferentemente tinto y necesariamente cavernet sauvignon. Éstos hábitos cambiaron después de cinco meses a dietas por unos cálculos en la vesícula que lo tenían a mal traer y entonces se volcó al té a falta de algo más fuerte. Lo bueno de este cambio es que dejó de escribir "oscuro" para escribir simplemente lo que le viene en gana sin estar oscurecido por el vino y sin escribir cosas que ni él mismo entendía al otro día.
Pero también pasa muchos días sin poder escribir ni siquiera su nombre en las paredes del baño de la cancha de Boca juniors. Cuando llegan estos momentos sabe darse un tiempo para volver a cargarse de historias para escribir. Antes solía molestarse por no poder escribir y maldecía su suerte, su imaginación y su futuro como escritor. Hoy ya no lo hace, él sabe que no es un escritor, esa palabra y esa profesión le suenan muy grandes. Él solamente es un tipo desesperado por decir cosas y lo dice como puede con lo que tiene a mano, en este caso un cuaderno y una lapicera.
Al fin y al cabo, uno escribe por no hacer algo peor...
Pablo Martín Dicugno (Chupetines de Colores)
Before Sunset (Scene: At the Boat)
Jesse: You know, I think that book that I wrote, in a way, was like building something. So that I wouldn't forget the details of the time that we spent together. You know like, just as a reminder that...that once we really did meet, you know, that this was real. This happened.
Céline: I’m happy you’re saying that because...I mean, I always feel like a freak because I'm never able to move on like (snaps her fingers) this! You know? People just have an affair or even...entire relationships...they break up and they forget! They move on like they would have changed brand of cereals! I feel I was never able to forget anyone I've been with. Because each person have...their own specific qualities. You can never replace anyone. What is lost is lost.
Each relationship when it ends really damages me; I never fully recover. That's why I'm very careful with getting involved because...it hurts too much! Even getting laid - I actually don't do that. I will miss of the person the most mundane things. Like I'm obsessed with little things.
Maybe I'm crazy, but...when I was a little girl, my mom told me that I was always late to school. One day she followed me to see why. I was looking at chestnuts falling from the trees rolling on the sidewalk or...ants crossing the road...the way a leaf casts a shadow on a tree trunk...little things. I think it's the same with people. I see in them little details so specific to each of them that move me and that I miss, and...will always miss. You can never replace anyone, because everyone is made of such beautiful specific details.
(Smiling directly at Jesse.) Like I remember the way your beard has a little bit of red in it. And how the sun was making it glow that...that morning, right before you left. I remember that and...I missed it! I'm really crazy, right?
Jesse: Alright, now I know for sure. You wanna know why I wrote that stupid book?
Céline: Why?
Jesse: So that you might come to a reading in Paris, and I could walk up to you and ask, "Where the fuck were you?"
Céline: I’m happy you’re saying that because...I mean, I always feel like a freak because I'm never able to move on like (snaps her fingers) this! You know? People just have an affair or even...entire relationships...they break up and they forget! They move on like they would have changed brand of cereals! I feel I was never able to forget anyone I've been with. Because each person have...their own specific qualities. You can never replace anyone. What is lost is lost.
Each relationship when it ends really damages me; I never fully recover. That's why I'm very careful with getting involved because...it hurts too much! Even getting laid - I actually don't do that. I will miss of the person the most mundane things. Like I'm obsessed with little things.
Maybe I'm crazy, but...when I was a little girl, my mom told me that I was always late to school. One day she followed me to see why. I was looking at chestnuts falling from the trees rolling on the sidewalk or...ants crossing the road...the way a leaf casts a shadow on a tree trunk...little things. I think it's the same with people. I see in them little details so specific to each of them that move me and that I miss, and...will always miss. You can never replace anyone, because everyone is made of such beautiful specific details.
(Smiling directly at Jesse.) Like I remember the way your beard has a little bit of red in it. And how the sun was making it glow that...that morning, right before you left. I remember that and...I missed it! I'm really crazy, right?
Jesse: Alright, now I know for sure. You wanna know why I wrote that stupid book?
Céline: Why?
Jesse: So that you might come to a reading in Paris, and I could walk up to you and ask, "Where the fuck were you?"
28.3.09
Todo y Nada
Soleado rayo de luna en un cielo celeste nocturno.
Bailan volando alto estrelladas mariposas.
La noche es luz, la oscuridad día.
Amanecen atardeceres en Saturno
y la arena se vuelve sal...
(cuando todo lo es, también nada sería)
Bailan volando alto estrelladas mariposas.
La noche es luz, la oscuridad día.
Amanecen atardeceres en Saturno
y la arena se vuelve sal...
(cuando todo lo es, también nada sería)
17.3.09
Ala Delta
Un soplo de viento entró por la ventana uniéndose con el de su suspiro. El sol proyectaba una sombra perfecta sobre la alfombra. Desde ese rincón recostada en el suelo, justo debajo de la ventana, el cielo parecía finito en su recuadro. Estirando los brazos en el aire, jugaba a contenerlo entre sus manos. Así mataba el tiempo, en ese juego perverso de tratar de poseer el cielo, pero no perdía las esperanzas. Una vez lo sintió especialmente cerca, camuflado en la sonrisa de un niño cabeza de nube. Pero las nubes juegan a ser cielo cuando no lo son, recelosas e infantiles, intrusas en su atmósfera intocable, inflándose egoístas si alguien parece admirarlas, lloviendo a destiempo palabras que al final siempre se evaporan. Sí, definitivamente no quería volver a escuchar salpicar su serenidad con excusas de algodón inconsistente. Por suerte el tiempo y el viento saben hacerlas deshilachar y reconocer su condición siempre efímera. Porque siempre hay cielo más allá de una historia gris y bien dicen que quien quiere celeste que le cueste, en especial uno que la entienda y la acompañe a pesar de sus propias tormentas, con vientos que disuelvan los temporales sólo para ponerse en sus zapatos, y rayos de sol para abrazarla siempre por las dudas, además de un puñado de estrellas que sepan bajar la persiana cuando la Luna tenga ganas de espiar a la hora del amor.
16.3.09
Días Tibios
Un suspiro y cierra la puerta. Sale. Hay viento, sopla fuerte hoy y alborota el piso alfombrado de hojas. Estornuda y le hace pensar que mañana va a bajar de arriba del mueble la campera azul, y más hojas se le chocan en los pies. Cruza la calle, prefiere la vereda con sol porque este sol no quema, es tibio, es lindo, le gusta. Le gustan las bufandas, las camperas, las caras frías, las narices rojas, las calles amarillas, y de vez en cuando el calor. Los días son dorados pero no arden ni transpiran, la gente llena de risa las plazas, los perros corren felices, tal vez antes reían lo mismo, no sabe decirlo, pero para ella son más felices ahora. Se sienta en el banquito y los observa enternecida, no la ven mientras los mira, pero no le importa. Sonríe, cierra los ojos y disfruta el interior anaranjado de sus párpados iluminados por el sol. Se acercaban días mejores porque el otoño desnuda esos brotes secos que la primavera engendra en el amor, y el verano simplemente seca. Y pasa, todo pasa, pasan el tiempo, y los caballos de la calecita, y los autos en la calle, y más allá los trenes en la estación.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)